viernes, 29 de diciembre de 2006

31 DE DICIEMBRE: DOS PAPÁS ... DOS MAMÁS??

«Hijo, ¿por qué nos has tratado así?
Mira que tu padre y yo te buscábamos angustiados».

En estas palabras de María vemos mencionados los tres componentes esenciales de una familia: el padre, la madre, el hijo. No podemos este año hablar de la familia sin tocar el problema que en estos momentos más agita a la sociedad y preocupa a la Iglesia: los debates parlamentarios sobre el reconocimiento de las parejas de hecho.

No se puede impedir que el Estado busque dar respuesta a situaciones nuevas presentes en la sociedad, reconociendo algunos derechos civiles a personas también del mismo sexo que han decidido vivir juntas sus propias vidas. Lo que importa a la Iglesia –y debería importar a todas las personas interesadas en el bien futuro de la sociedad- es que esto no se traduzca en un debilitamiento de la institución familiar, ya muy amenazada en la cultura moderna.

Se sabe que la forma más efectiva de agotar una realidad o una palabra es la de dilatarla y banalizarla, haciendo que abrace cosas diferentes y entre sí contradictorias. Esto ocurre si se equipara la pareja homosexual al matrimonio entre el hombre y la mujer. El sentido mismo de la palabra «matrimonio» -del latín, función de la madre (matris)- revela la insensatez de tal proyecto.

No se ve, sobre todo, el motivo de esta equiparación, pudiéndose salvaguardar los derechos civiles en cuestión también de otras maneras. No veo por qué esto deberá sonar a un límite y ofensa a la dignidad de las personas homosexuales, hacia quienes todos sentimos el deber de respetar y amar, y de quienes, en algunos casos, conozco personalmente su rectitud y sufrimiento.

Lo que estamos diciendo vale con mayor razón para el problema de la adopción de niños por parte de parejas homosexuales. La adopción por parte de éstas es inaceptable porque es una adopción en exclusivo beneficio de los adoptantes, no del niño, que bien podría ser adoptado por parejas normales de padre y madre. Hay muchas que esperan hacerlo desde hace años.

Las mujeres homosexuales también tienen, se hace observar, el instinto de la maternidad y desean satisfacerlo adoptando a un niño; los hombres homosexuales experimentan la necesidad de ver crecer una joven vida junto a ellos y quieren satisfacerla adoptando a un niño. Pero ¿qué atención se presta a las necesidades y a los sentimientos del niño en estos casos? Se encontrará con que tiene dos madres o dos padres -en lugar de un padre y una madre-, con todas las complicaciones psicológicas y de identidad que ello comporta, dentro y fuera de casa. ¿Cómo vivirá el niño, en el colegio, esta situación que le hace tan diferente de sus compañeros?

La adopción es trastornada en su significado más profundo: ya no es dar algo, sino buscar algo. El verdadero amor, dice Pablo, «no busca el propio interés». Es verdad que también en las adopciones normales los progenitores adoptantes buscan, a veces, su bien: tener alguien en quien volcar su amor recíproco, un heredero de sus esfuerzos. Pero en este caso el bien de los adoptantes coincide con el bien del adoptado, no se opone a él. Dar en adopción un niño a una pareja homosexual, cuando sería posible darlo a una pareja de padres normales, no es, objetivamente hablando, hacer su bien, sino su mal.

El pasaje del Evangelio de la festividad termina con una escena de vida familiar que permite entrever toda la vida de Jesús desde los doce a los treinta años: «Él bajó con ellos a Nazaret y siguió bajo su autoridad. Su madre iba guardando todas estas cosas en su corazón. Y Jesús iba creciendo en sabiduría, en edad y en gracia ante Dios y los hombres».
Que la Virgen obtenga a todos los niños del mundo el don de poder, también ellos, crecer en edad y gracia rodeados del afecto de un padre y de una madre.

miércoles, 27 de diciembre de 2006

DIA DE LOS INOCENTES



En el dia de los Santos Inocentes Complejo María quiere felicitar a todas las madres que hacen posible que el mundo se llene de risas, no de lágrimas.

31 de diciembre: DIA DE LA SAGRADA FAMILIA



Qué llegará a ser este niño?
Jesús, el Niño que nace no será, YA ES el salvador, el Emanuel, el Dios con nosotros. María y José están abismados en este misterio. La tarea de padres educadores será sólo el acompañarlo a alcanzar la maduréz de la misión que Dios le encomendó. Nada será más importante para Él que ser lo que debe ser.No lo educarán para ser un hacedor de milagros, ni para que la gente tenga una gran valoración por él. Este Niño es lo que es en la presencia de Dios y ante los ojos de sus padres. No será grande por ser un gran profeta, ni un gran taumaturgo, ni por ser bueno, ni por resucitar muertos siquiera. Él es YA una persona que viene a este mundo a cumplir un plan diseñado por Su Padre. José y María le abrirán caminos.
Me pareció importante marcar esta imagen de María y de José como espectadores asombrados ante el misterio de este Niño que viene con una misión ante la cual se opaca o desaparece cualquier actividad que este hijo pueda realizar.

Todo niño que viene a este mundo viene con una misión que está por encima de la profesión que pueda alcanzar. Éstas -en todo caso- deberán ayudarles a cumplir bien esta misión primordial. La pregunta sobre un hijo que viene a este mundo, ¿qué llegará a SER este niño? no deberá ser entendida como «¿que llegará a HACER?».Quiere decir más bien: "¿qué misión ha previsto Dios para mi hijo?

Hoy cuando un hijo llega a plantearse la profesión a serguir, los padres pueden cometer la equivocación de confundir profesión con vocación. La vocación -que es el llamado de Dios a la santidad-, va má allá de la profesión. Dura más.Incluso la sostiene y la que da plenitud a la persona. Una profesión que no ayude a ser más santos, no logrará hacer plena la vida de nadie.

Sin embargo el fantasma de la realización de los padres mediante los logros de los hijos, sigue gozando de buena salud. Por desgracia!!
En medio de los problemas que se suscitan entre padres e hijos al no alcanzar éstos sus objetivos, se agita este fantasma de esta realización personal. El consabido dicho "Mi hijo, el doctor", sigue vivo y sigue siendo la causa de una inversión en la escala de valores que martiriza a los padres con el pensamiento de que "si no llega...", "no será nada!!". Expresiones comprensibles pero peligrosas por cuanto van desrrollando en los hijos la idea de la frustración; llegan a revelarse, desperdiciarán oportunidades porque -sin querer- les hacen sentir que lo que están estudiando es más importante que lo que son. El miedo de escuchar de sus padres el «¡me has defraudado!».los hará entrar en el callejón del engaño, de la mentira, del eterno estudiante
Inversión de valores: el "hacer" por encima del "ser".

Viendo a la Sagrada familia siempre será cierto que es mejor formar una buena persona que un mal profesional (¡y peor si es exitoso!). Hoy es muy difícil encontrar el equilibrio entre el «estudiá hijo» y el «sobre todo sé buena persona , hijo»; es muy difícil para los padres «conformarse» con que el hijo sea una buena persona, honesta, trabajadora, responsable, ¡santa!. La obsesión del «título» -con todo lo importante que pueda ser-, no debería ser percibida por el hijo como un «fracaso» si no lo puede alcanzar.

Padres: un hijo vale por lo que es, no por lo que alcanza aunque lo que alcanzare sea importante.
Un título es importante. Ser buena persona es necesario.

Hijos: no estudiar, no aprovechar las oportunidades que muchos no tienen, desperdiciar esfuerzos, fundamentalmente, es ser malas personas. El «título» de «malas personas» no te lo da la universidad, te lo dará la gente y más que un título o un rótulo será siempre un estigma. Terminar una carrera es importante para vos, para cumplir mejor la misión que Dios pensó para vos desde toda la eternidad. O , si quieres, al menos para no lomear tanto toda la vida. Formar una buena persona es necesario, es indispensable para todos, para los padres, para la sociedad, pero más para vos mismo. Lo que realiza a una persona no es tanto lo que sabe sino lo que es, el amor que puedas da o recibir. No te realizará el ser profesional, aunque seas exitoso (y menos si te hace ganar mucho dinero); en general a éste se lo valora por lo que hace, y esto, tarde o temprano, te cansará, porque se acercarán a vos por lo que puedes dar, no por lo que eres: solamente un hombre o una mujer que necesita ser tratada como persona y valorada como tal, una persona que necesita amar y ser amada.
No confundas nunca profesión con vocación; la profesión es para trabajar, la vocación, para amar.

domingo, 24 de diciembre de 2006

VIDEOS INEDITOS DEL PADRE PIO



QUERIDOS DEVOTOS DEL PADRE PÌO. LES COMPARTIMOS ALGUNOS VIDEOS INÈDITOS DE NUESTRO QUERIDO PADRE. RECUERDEN QUE LA RELIQUIA - UN PAÑO MANCHADO CON SU SANGRE - LLEGADA DESDE EL SANTUARIO EN ITALIA, ESTÀ EN LA CAPILLA DEL COMPLEJO, EN RACO.

ENTREVISTA A BENEDICTO XVI



QUERIDOS MATRIMONIOS: UNA PARTE DE ESTE REPORTAJE HABLA DEL MATRIMONIO DE TAL FORMA, QUE VAN A DAR GRACIAS A DIOS DE ESTAR UNIDOS. QUE LO DISFRUTEN.

NAVIDAD


Hola soy el Padre Rodolfo. Quiero enviarles a todos los amigos del Complejo María mis saludos de Navidad. Pero imaginando lo que los personajes del Pesebre nos diría a nosotros y al mundo, se me ocurrió hacerlos hablar.

MARÍA SANTÍSIMA ¡El Señor hizo en mi maravillas!Hace nueve meses Dios ha entrado en mi vida. Y la llenó de luz.Todos mis temores se esfumaron cuando me entregué docilmente a su voluntad.¡El Señor ha hecho obras grandes en mi porque miró la humildad de su esclava!En esta Navidad les deseo que abran su corazón al Misterio de Dios que viene no frágil como el Niño que yo acuné en mis brazos sino pobre y desamparado en los rostros de tantos hermanos que vagan por esta tierra dolorosa, dramática y magnífica. Ante ella mi Hijo repite hoy como en su vida pública: «Siento compasión por esta multitud»Nuestra esperanza está en su miseicordia que se extiende de generación en generación.Mi Hijo hará obras grandes en Ustedes si se mantienen humildes de corazón en santidad y justicia,pero retirará su favor a los soberbios.Manténgase en vela, orando y esperando que él los eleve a su tiempo y cumpla su promesa como lo hizo con nuestro Padre Abraham y su descendencia por siempre.

SOY JOSE, de la tribu de David.Me preparaba para ser esposo de María pero el Señor tenía otros planes para mi: ser custodio de los dos seres más maravillosos que existen en el universo entero: Jesús y María. El no me ha frustrado; él me ha enriquecido haciendo padre de una gran muchedumbre de testigos.Porque como mi esposa María fué declarada Madre de la Iglesia, así yo he sido puesto como padre y custodio de la gran familia de Dios. ¡Mi alma canta con María, la grandeza de Dios porque se ha fijado en mi haciéndome vivir en el paraíso ya desde la tierra!.El no me ahorró sufrimientos pero me ha sostenido conservando la paz en mi corazón.El me enseño a vivir en el silencio y en el momento presente anclado en él, sin otra preocupación que la de hacer bien su voluntad en cada acontecimiento. Y si en un momento, desconcertado intenté abandonar a María, él se fijó en mi sincero amor por él y me puso nuevamente en el camino correcto.En esta Navidad les deseo que crezcan en el amor a Dios. Porque sólo el amor de Dios los salvará.

Quiero hablar en nombre de mis compañeros LOS PASTORES DE BELEN Unos ángeles vinieron a nosotros mientras cuidábamos por turnos el rebaño. Nos dijeron que nos traían un buena noticia, que el Salvador había nacido. Y fuimos corriendo y en una de nuestras cuevas, refugio de animales, vimos al Niño acostado en un pesebre con su padre y su Madre, muchos ángeles y animáles rodeándolo. Nunca sentimos tanta alegría. Pero no nos podíamos mover. Sólo mirábamos con la boca abierta. Después le dimos lo que teníamos: leche, queso y miel.Y la madre los recibió y nos agradeció. Todavía no entendemos porque nosotros hemos sido elegidos para ver el prodigio. Pero desde ese momento ya no nos sentimos solos ni marginados, Dios ha venido para nosotros.

BALTAZAR Soy Baltazar vengo, con mis compañeros,del mundo pagano siguiendo la luz de la estrella. Mi mundo estaba en tinieblas pero El -por la estrella- nos condujo a la Luz. En la noche de Belén hemos recibido una luz impensable: es una luz que ahora nos permite ver en la tiniebla y lo que es más asombroso, sin que sepamos cómo, se difunde por donde vamos. Somos como una antorcha que nadie puede apagar. No podemos de ningún modo dejar de hablar acerca de lo que vimos con nuestros ojos y tocamos con nuestras manos. El nos dió una nueva forma de mirar, de sentir y de pensar que antes no teníamos.En esta Navidad les deseo que esta nueva luz de la fe los penetre tanto como a nosotros pra que iluminen este mundo que ha cometido el peor de los pecados: ha perdido su estrella y con ella su confianza en Cristo. Y no se qué es más difícil: si iluminar mi mundo pagano o vuestro mundo cristiano que se ha paganizado.

lunes, 4 de diciembre de 2006

24 AÑOS DE SACERDOCIO

Padre Rodolfo Apud: que Dios lo Bendiga y lo proteja, para que pueda llegar a puerto.
Que la Santisima Virgen lo acompañe y consuele.

El regalo de todos los que lo quieren, nuestra oracion y este hermoso texto de Hugo Wast

CUANDO SE PIENSA...

Cuando se piensa que ni la Santísima Virgen puede hacer lo que un sacerdote;

Cuando se piensa que ni los ángeles, ni los arcángeles, ni Miguel, ni Gabriel, ni Rafael, ni príncipe alguno de aquellos que vencieron a Lucifer pueden hacer lo que un sacerdote;

Cuando se piensa que solamente un sacerdote puede perdonar los pecados y que lo que él ata en el fondo de su humilde confesionario, Dios, obligado por su propia palabra, lo ata en el cielo, y lo que él desata, en el mismo instante lo desata Dios;

Cuando se piensa que Nuestro Señor Jesucristo, en la última Cena, realizó un milagro más grande que la creación del universo con todos sus esplendores, y fue convertir el pan y el vino en su Cuerpo y su Sangre para alimentar al mundo; y que este portento, ante el cual se arrodillan los ángeles y los hombres, puede repetirlo cada día un sacerdote;

Cuando se piensa que la humanidad se ha redimido y que el mundo subsiste porque hay hombres y mujeres que se alimentan cada día de ese Cuerpo y de esa Sangre redentora que sólo un sacerdote puede realizar;

Cuando se piensa que un sacerdote cuando celebra en el altar tiene una dignidad infinitamente mayor que un rey y que no es ni un símbolo, ni siquiera un embajador de Cristo, sino que es Cristo mismo que está allí repitiendo el mayor milagro de Dios;

Cuando se piensa que el mundo moriría de la peor hambre si llegara a faltarle ese poquito de pan y ese poquito de vino;

Cuando se piensa que eso puede ocurrir, porque están faltando las vocaciones sacerdotales; y que cuando eso ocurra se conmoverán los cielos y estallará la tierra, como si la mano de Dios hubiera dejado de sostenerla; y las gentes aullarán de hambre y de angustia, y pedirán ese pan, y no habrá quien se lo dé; y pedirán la absolución de sus culpas, y no habrá quien las absuelva, y morirán con los ojos abiertos por el mayor de los espantos;

Cuando se piensa que un sacerdote hace más falta que un rey, más que un militar, más que un banquero, más que un médico, más que un maestro, porque él puede reemplazar a todos y ninguno puede reemplazarlo a él;

Cuando se piensa todo esto, uno comprende la inmensa necesidad de fomentar las vocaciones sacerdotales;

Uno comprende el afán con que en tiempos antiguos cada familia ansiaba que de su seno brotase, como una vara de nardo, una vocación sacerdotal;

Uno comprende el inmenso respeto que los pueblos tenían por los sacerdotes, lo que se reflejaba en las leyes;

Uno comprende que el peor crimen que puede cometer alguien es impedir o desalentar una vocación;

Uno comprende que provocar una apostasía es ser como Judas y vender a Cristo de nuevo;

Uno comprende que si un padre o una madre obstruyen la vocación sacerdotal de un hijo, es como si renunciaran a un título de nobleza incomparable;

Uno comprende que más que una iglesia, y más que una escuela, y más que un hospital, es un seminario o un noviciado;

Uno comprende que dar para construir o mantener un seminario o un noviciado es multiplicar los nacimientos del Redentor;

Uno comprende que dar para costear los estudios de un joven seminarista o de un novicio es allanar el camino por donde ha de llegar al altar un hombre, que durante media hora, cada día, será mucho más que todas las dignidades de la tierra y que todos los santos del cielo, pues será Cristo mismo, sacrificando su Cuerpo y su Sangre, para alimentar al mundo.



viernes, 1 de diciembre de 2006

PRINCIPIO Y FUNDAMENTO

Desde este lugar, ubicado en la localidad de Raco, en la Provincia de Tucuman, "más cerquita del Cielo" nos encontraremos para compartir nuetra Fe.

"El hombre ha sido creado para alabar, hacer reverencia y servir a Dios nuestro Señor y, mediante esto, salvar su alma; y las otras cosas sobre la faz de la tierra han sido creadas para el hombre, y para que le ayuden en la prosecución del fin para el que ha sido creado. De donde se sigue que el hombre tanto ha de usar de ellas cuanto le ayuden para su fin, y tanto debe apartarse de ellas cuanto para ello le impiden. Por lo cual es menester hacernos indiferentes a todas las cosas creadas, en todo lo que es concedido a la libertad de nuestro libre albedrío y no le está prohibido; en tal manera que no queramos de nuestra parte más salud que enfermedad, riqueza que pobreza, honor que deshonor, vida larga que corta, y lo mismo en todo lo demás; solamente deseando y eligiendo lo que mas nos conduce para el fin que somos creados".
San Igancio de Loyola
PRINCIPIO, hoy es el principio de un camino que trataremos de compartir con todos nuestros amigos.

FUNDAMENTO, alabar a Dios y Venerar a Nuestra Santisima Madre la Virgen de Fatima.